
BALAGUER Y EL PLD FRAGUARON ACUERDO SECRETO AL MARGEN DEL PACTO POR LA DEMOCRACIA DE 1994, PARA APROBAR 50% Y CERRAR EL PASO AL LÍDER DEL PRD.
En la reforma constitucional cocinada al vapor durante la crisis electoral de 1994, el fenecido líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), José Francisco Peña Gómez, sintió temor de ser engañado en ese proceso por la astucia del presidente Joaquín Balaguer.
Los legisladores del PRD se retiraron de la Asamblea Nacional Revisora, cuando Peña Gómez se percató de que Balaguer, líder del Partido Reformista Social (PRSC) y el opositor Partido de la Liberación Dominicana (PLD), habían fraguado un acuerdo secreto para cerrarle el paso a la presidencia de la República.
Se ha extendido la versión de que la componenda Balaguer-PLD, con amplia mayoría legislativa, se concertó de manera paralela al Pacto por la Democracia firmado el 10 de agosto de 1994 en el Palacio Nacional para poner fin al conflicto que amenazó la estabilidad democrática del país.
Balaguer y el PLD decidieron introducir al Congreso Nacional el 50% más un voto para ganar las elecciones presidenciales, y no el 40% propuesto por Peña Gómez en el “Pacto Institucional de Santo Domingo” durante las negociaciones con Balaguer y el PLD. Hasta ese momento el triunfo electoral se obtenía por mayoría simple de los sufragios.
Los legisladores balagueristas y peledeístas argumentaron que la Asamblea Nacional una vez instalada era soberana para adoptar sus propias decisiones, y que ningún acuerdo o tratativa al margen de ese órgano supremo del Estado estaba por encima de sus prerrogativas constitucionales.
Esta jugada política fue vista desde entonces por el PRD, que era la tercera mayoría congresional, como una traición a su líder. Y decidió retirar a sus legisladores de la Asamblea Nacional Revisora convocada para reformar la Constitución el 14 y 15 de agosto, un día antes de la sexta toma de posesión de Balaguer.
Derrota de Peña Gómez
La reforma constitucional se aprobó contra viento y marea. El PRSC, de Balaguer, y el PLD, de Juan Bosch en retiro, conformaban una franca mayoría legislativa desde las criticadas elecciones que disputaron en 1990, en las que Bosch denunció un “fraude colosal”. El protagonismo peledeísta concluiría por el momento el 16 de agosto de 1994, ya que en los comicios de ese año su votación cayó a un 13%.
Para que se entienda la dimensión de esa decisión, estos organismos lo integraban John Graham, exembajador de Canadá en República Dominicana y Venezuela y jefe del equipo de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA).
También el excongresista norteamericano Stephen Solarz, director del Instituto Nacional Democrático, y Charles Manatt, expresidente del Partido Demócrata de los Estados Unidos y jefe del equipo de observadores de la Fundación Internacional de Sistemas Electorales. El 17 de julio Michael Skol, del Departamento de Estado, visitó a Joaquín Balaguer.
Pacto por la Democracia
En medio de la incendiaria situación se abrió un espacio de diálogo entre las tres principales fuerzas políticas. El PRSC, integró una comisión encabezada por el presidente Balaguer; PRD otra dirigida por su líder Peña Gómez, y PLD, encabezada por el secretario general Lidio Cadet. Contaron con la mediación de Agripino Núñez Collado, representante de la iglesia Católica, y Graham, de la OEA.
Luego de más de dos meses de negociaciones, Peña Gómez propuso el “Pacto Institucional de Santo Domingo”, que planteaba: celebración de elecciones generales en un año, nombrar una nueva JCE, mejorar el sistema de registro electoral, reforma constitucional para prohibir la reelección y celebrar doble vuelta si ningún candidato obtenía el 40% de los votos, entre otros puntos.
El 10 de agosto se anunció un acto en el Palacio Nacional para la firma del Pacto por la Democracia, donde los partidos mayoritarios se comprometían a aceptar la proclamación de Balaguer en un período recortado de dos años.
Además, celebrar elecciones en 1996, no reelección, nombrar una nueva JCE, mejorar el sistema de registro electoral y reformas en el sistema judicial, elecciones alternas con dos años de diferencia y establecer el 14 de agosto de 1994 para modificar la Constitución, entre otros temas.
Estos acontecimientos se traen a colación debido a que el Poder Ejecutivo sometió a debate una reforma a la Constitución en el Consejo Económico y Social (CES), y a que de inmediato surgió una nueva confrontación en torno a la reducción del 50% para ganar las elecciones presidenciales. La autoría se atribuye al peñagomista Partido Revolucionario Moderno (PRM), en el gobierno, pese a que el tema no está incluido en la propuesta formal de de reforma.


