
Ignacio GUERRERO
SANTIAGO. – La licenciada Josefina Abinader resaltó la importancia del maestro, porque a través de su método de enseñanza transforma vidas y sociedades, porque es columna clave en la aplicación de procesos basados en conocimientos, sabiduría e inteligencia.
Abinader, quien por décadas se ha consagrado en el magisterio y en la pedagogía con vocación y voluntad, precisó que los pueblos tienen en los docentes fuentes de luces, esperanzas y voces redentoras, en la medida liberan a la humanidad de la ignorancia.
“Es oportuno establecer que los maestros merecen respeto, óptimas condiciones para desarrollar su labor formativa, condiciones de vida saludables y dignas, solidaridad, salarios justos y todo cuanto contribuya con su bienestar y desarrollo íntegro”, comentó la destacada académica.
“Mañana 30 de junio será el Día del Maestro, -subrayó- fecha propicia para que las autoridades, los padres, los estudiantes y los ciudadanos en sentido general reflexionen y tomen conciencia sobre la importancia de enaltecer a quienes día a día educan a la población y forjan a los técnicos y profesionales que juegan papeles protagónicos en la evolución de las naciones, crecimiento de la economía, proyección de las artes y la cultura, promoción de las ciencias y la civilización y el desarrollo humano”.
“También, -puntualizó Josefina Abinader- los maestros impregnan disciplina, principios éticos, valores morales, honestidad, civismo, amor patrio y logran concienciar a la gente en torno a cuidar, conservar y preservar los recursos naturales, por consiguiente, su rol es un sacerdocio, puesto que se esfuerzan por construir mejores sociedades y una ciudadanía responsable”.
“Tenemos que honrar a quienes se dedican a enseñar, en vista de que iluminan el camino en base a verdad, razón y las ciencias, por ende, su trabajo no tiene precios porque producen cambios trascendentales y coadyuvan a vencer las adversidades y el oscurantismo; el maestro es imprescindible para rebasar el atraso y el subdesarrollo”, planteó Abinader.
“¡Qué vivan los maestros!”, proclamó la educadora y forjadora de espacios para el crecimiento íntegro de los seres humanos, en el contexto de una cruzada por alcanzar la felicidad, máxima aspiración de la gente.


