
Llaman al diálogo para erradicar divisiones y construir la paz
Ignacio GUERRERO.
SANTO DOMINGO. – Los obispos dominicanos, a través de la Carta Pastoral de Conferencia del Episcopado Dominicano con motivo de la celebración del Día de la Virgen de la Altagracia, afirmaron que es preocupante la corrupción y el clima de violencia que afectan a la sociedad.
Frente la crisis nacional, los prelados instaron a la población a renovar el compromiso bautismal, tras insistir que las transacciones dolosas que afectan al país y ante los desafíos que enfrenta la sociedad dominicana en el contexto actual, marcado, a juicio de los obispos, por las relaciones fracturadas y múltiples formas de violencia, requiere del bautismo para contrarrestar los antivalores.
En la epístola los pastores de la iglesia católica citaron la violencia intrafamiliar, la inseguridad ciudadana, la discriminación, la difamación y el descarte de los más vulnerables, entre los retos que aún deben ser abordados en la República Dominicana.
Y agregaron “basta con observar los medios informativos para constatar un mundo de relaciones heridas y fragmentadas en todos los niveles”.
En el documento crítico titulado “Renovación y compromiso bautismal, desde una perspectiva sinodal”, el alto órgano religioso sostuvo que el pecado y la injusticia no tienen solo una dimensión individual, sino también social.
“Recordamos, -subrayaron- que la corrupción trae consecuencias, especialmente cuando priva a los ciudadanos de servicios esenciales”.
A su juicio, “las manos manchadas por la corrupción han negado medicinas y derechos fundamentales a muchos enfermos, afectando gravemente la dignidad humana, por tal motivo, exhortamos al sistema judicial a actuar sin privilegios ni impunidad ante estos casos que han causado consternación y rechazo entre la ciudadanía”.
“Que la mano de la justicia, sin privilegios para nadie, sepa sancionar de modo ejemplar a todos según el tamaño del daño causado a la sociedad por la corrupción”, señalan los prelados, destacando la necesidad de que el bien común prevalezca sobre intereses particulares.
Protección hacia el seno familiar
Para los obispos, quienes reafirmaron su defensa a la familia, situándola en el centro del compromiso bautismal y social, es una prioridad enfrentar las acciones violentas, tras p lamentaron las muertes por la violencia intrafamiliar, la delincuencia y la inseguridad ciudadana; así como el fallecimiento de jóvenes involucrados en el crimen y las drogas y las muertes en los accidentes de tránsito”.
“Muchas realidades familiares desgarran el corazón del ser humano, y evocan las lágrimas de Jesús ante la tumba de Lázaro para expresar su cercanía a quienes sufren”, añadieron los mitrados.
Asimismo establecieron lo siguiente: “Ante esta realidad, llamamos con firmeza a la protección de los niños, niñas y adolescentes, denunciando toda forma de violencia y exclusión, y exhortando a la sociedad a asumir una responsabilidad colectiva frente a estas realidades que atentan contra la vida y la esperanza”.
Diálogo
Otro tema enfocado en la Carta Pastoral, se refiere a la importancia de la escucha y el diálogo como caminos para sanar las divisiones sociales, desde la perspectiva sinodal y unir a todos los dominicanos en una cruzada por la paz.
“El escuchar, -plantean- es fundamental para renovar nuestras relaciones, sobre el uso deshumanizante de los medios digitales cuando se emplean para la violencia, el odio o la desinformación”.
También, enfatizaron que en contraste, exhortan a las personas a aprovechar las nuevas tecnologías “para difundir el bien, fomentar el diálogo, proteger a los débiles y promover la verdad”.
Los obispos también recuerda que el bautismo es el fundamento de una vida nueva que transforma las relaciones humanas y sociales y agregaron: “Por el bautismo entramos en una nueva relación con Dios, con los demás y con toda la creación”.
Cuidado ambiental
Al referirse al medio ambiente, la Conferencia del Episcopado Dominicano recordó que la creación no puede ser vista como propiedad para explotar, sino como un don confiado a la responsabilidad humana. En ese orden, expresó preocupación por la contaminación, la acumulación de basura y la presencia masiva de sargazo en las playas, y promueve decisioes públicas responsables.
Los obispos invitaron al pueblo dominicano a renovar su compromiso bautismal a través de una doble actitud: la renuncia a toda forma de mal, violencia y corrupción, y el compromiso de vivir como hermanos, trabajando por una sociedad más justa y solidaria.
“Todos nos hemos bautizado en un solo Espíritu para formar un solo cuerpo”, conforme a la Carta Pastoral.


