El Gobierno cubano desempolva la “Guerra de Todo el Pueblo” ante las tensiones de Washington

La escalada de las tensiones entre Washington y La Habana, y la posibilidad, tras el ejemplo venezolano, de una intervención militar estadounidense han llevado al Gobierno cubano a desempolvar su doctrina militar de “Guerra de Todo el Pueblo”.
Este concepto, ideado hace más de 40 años por el expresidente Fidel Castro ante un potencial enfrentamiento asimétrico con Washington, no buscaba tanto repeler una invasión estadounidense como hacer terriblemente onerosa la factura militar, económica y humana de una ocupación.
“Funcionó mucho siempre el factor disuasivo: si te tiras aquí vas a poner muchos muertos: piénsatelo mucho”, sintetiza para EFE Fabio Fernández, profesor de Historia de la Universidad de La Habana.
La idea, explica, cuajó en los años 80, cuando Castro tuvo la certeza de que la URSS no intervendría en su favor si los beligerantes EE.UU. del presidente Ronald Reagan atacaban Cuba.
La isla tendría que defenderse sola, concluyó Castro, y la única opción viable era una “gigantesca movilización ciudadana” en todo el país basada en las experiencias defensivas de Vietnam y Afganistán, señala Fernández.
La doctrina consistía pues en la puesta en marcha de “focos de resistencia” basados en “milicias populares” destacadas en cada municipio y en la implicación de “mujeres, mayores, niños y adolescentes” en otras tareas de apoyo y logística desde la retaguardia, en las llamadas “unidades de producción y defensa”.


