
Un acuerdo de alto el fuego para poner en pausa los combates con Irán pendía de un hilo el miércoles después de que la República Islámica cerró nuevamente el estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques israelíes en Líbano. La Casa Blanca, por su parte, exigió la reapertura de la vía fluvial mientras busca mantener en marcha las conversaciones de paz.
Estados Unidos e Irán clamaron victoria después de alcanzar el acuerdo, mientras que gobiernos de todo el mundo expresaron su alivio, incluso cuando se registraban más ataques con drones y misiles en Irán y países del golfo Pérsico. Al mismo tiempo, Israel intensificó sus ataques contra el grupo político-militar Hezbollah en Líbano, alcanzando sin previo aviso varias zonas comerciales y residenciales de Beirut. Al menos 112 personas murieron y cientos resultaron heridas en uno de los días más mortíferos en la más reciente guerra entre Israel y Hezbollah.
La nueva ola de violencia amenazaba con descarrilar lo que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, calificó como un “frágil” acuerdo.
Presidente del Parlamento iraní acusa a EEUU de incumplir las condiciones
El presidente del Parlamento iraní señaló que las conversaciones previstas con Estados Unidos para buscar un alto permanente al conflicto eran “irrazonables” debido a que Washington violó tres de las 10 condiciones de Teherán.
A través de redes sociales, Mohammad Bagher Ghalibaf se expresó en contra de los ataques israelíes contra Hezbollah, una supuesta incursión de drones en el espacio aéreo iraní después de la entrada en vigor de la tregua y de las afirmaciones de Washington de que no aceptará ninguna capacidad de enriquecimiento de uranio por parte de Teherán en cualquier acuerdo final.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, insistió en que el fin de la guerra en Líbano era parte del acuerdo de alto el fuego con Estados Unidos. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente estadounidense Donald Trump aseguraron que la tregua no abarcaba a Líbano.
“El mundo ve las masacres en Líbano”, dijo Araghchi en X. “La pelota está en la cancha de Estados Unidos, y el mundo está observando si actuará conforme a sus compromisos”.
El Ministerio de Salud de Líbano informó que 182 personas murieron en los ataques israelíes del miércoles, la cifra más alta de muertes en un solo día en la guerra entre Israel y Hezbollah.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el cierre del estrecho de Ormuz era “completamente inaceptable”. Reiteró las “expectativas y exigencias” de Trump de que se reabra el canal.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dijo que las fuerzas estadounidenses e israelíes habían logrado una “victoria militar con V mayúscula” y que el ejército iraní ya no representaba una amenaza importante para las fuerzas estadounidenses ni para la región. El ejército iraní dijo que el país obligó a Israel y a Estados Unidos a aceptar sus “condiciones propuestas y rendirse”.
Incluso antes de los nuevos ataques, muchos detalles del pacto eran desconocidos, ya que las partes implicadas presentaron visiones muy diferentes de los términos.


