“¿Por qué decirle que no a Estados Unidos?”: Canciller explica acuerdo migratorio y asegura que RD no actúa bajo presiones

Roberto Álvarez afirma que República Dominicana toma decisiones soberanas y que el acuerdo con EE. UU. no se arribó bajo presiones.
El funcionario destacó que los migrantes permanecerán temporalmente en territorio dominicano y que Washington cubrirá todos los costos del proceso
Santo Domingo, RD. – El canciller dominicano Roberto Álvarez defendió este miércoles el memorando de entendimiento firmado entre República Dominicana y Estados Unidos para la recepción temporal de migrantes deportados desde territorio estadounidense, asegurando que el país no actúa bajo presiones extranjeras, sino a partir de solicitudes realizadas entre naciones soberanas y aliadas.
Durante una rueda de prensa ofrecida en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, Álvarez respondió a los cuestionamientos que han surgido en distintos sectores políticos y sociales sobre el acuerdo conocido como Third Country National Agreement (TCNA), firmado en el marco de la iniciativa “Escudo de las Américas”.
“El Gobierno dominicano recibe solicitudes de parte de todos sus socios. No recibe presiones, solicitudes; pero también nosotros decidimos cuáles aceptamos y cuáles no convienen por una cuestión de soberanía nacional y de seguridad nacional”, expresó el funcionario ante representantes de los medios de comunicación.
El canciller insistió en que el acuerdo no compromete la soberanía dominicana ni convierte al país en un receptor permanente de migrantes. Asimismo, aseguró que el memorando excluye de manera expresa a ciudadanos haitianos, menores de edad no acompañados y personas con antecedentes penales.
Álvarez explicó que República Dominicana no asumirá procesos de asilo, refugio o regularización migratoria para las personas que ingresen temporalmente bajo este mecanismo. Según detalló, los extranjeros deportados por Estados Unidos permanecerán únicamente por un corto período en territorio dominicano antes de ser retornados a sus países de origen.
“Las devoluciones serán rápidas, en cuestión de días, bajo protocolos establecidos”, sostuvo el canciller, al tiempo que enfatizó que los migrantes no ingresarán formalmente al sistema migratorio dominicano y que el control de entrada continuará bajo plena autoridad del Estado dominicano.
Otro de los aspectos destacados por el funcionario fue que el acuerdo tiene una duración inicial de un año y no posee carácter jurídicamente vinculante, lo que significa que cualquiera de las partes puede terminarlo en cualquier momento sin consecuencias legales.
Además, explicó que todo el proceso será financiado por el Gobierno de Estados Unidos, incluyendo la estadía temporal de los migrantes y los costos de repatriación. También indicó que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) participará en la supervisión y acompañamiento de los procesos de tránsito y retorno.
Uno de los momentos que más llamó la atención durante la comparecencia ocurrió cuando Álvarez respondió a quienes cuestionan por qué República Dominicana aceptó el acuerdo. “¿Y por qué decirle que no a Estados Unidos?”, expresó el canciller, argumentando que esa nación representa el principal socio diplomático, económico y estratégico del país.
El funcionario recordó que Estados Unidos respaldó la posición dominicana frente a la crisis haitiana y desempeñó un papel determinante para lograr la aprobación de la Resolución 2793 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la cual dio origen a la Fuerza de Supresión de Pandillas para Haití, destinada a enfrentar la creciente violencia de las bandas armadas en esa nación.
Álvarez también destacó otros beneficios obtenidos dentro de la relación bilateral con Washington, entre ellos la inclusión de República Dominicana en el programa Global Entry, mecanismo de preautorización migratoria que facilita el ingreso rápido de ciudadanos dominicanos a Estados Unidos y del cual participan apenas un reducido grupo de países.
“Millones de dominicanos han construido allí sus vidas, sus familias y sus proyectos, fortaleciendo un vínculo humano, económico y cultural extraordinario entre ambas naciones”, expresó el canciller al valorar la importancia histórica de las relaciones entre ambos países.
Finalmente, Roberto Álvarez sostuvo que la política exterior dominicana continuará guiándose por la defensa del interés nacional, la soberanía y la cooperación internacional responsable. “La política exterior de República Dominicana no se guía por improvisaciones ni consignas emocionales. Se guía por la defensa responsable del interés nacional”, concluyó.


