
El izquierdista Roberto Sánchez, quien enfrenta un pedido de prisión de la fiscalía por un presunto delito electoral, disputará la presidencia de Perú con la derechista Keiko Fujimori, tras su reñido paso al balotaje de junio.
Sánchez obtuvo el 12% de los apoyos frente al 11,9% del ultraderechista Rafael López Aliaga en la caótica elección del 12 de abril. Su ventaja fue apenas de 18.799 votos.
Con el 99,94% de las actas electorales revisadas, el izquierdista aseguró su lugar en la segunda vuelta, de acuerdo con los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) publicados este miércoles su página web.
El escrutinio avanzó a cuenta gotas en medio de la impugnación de actas.
“Estamos preparados para los retos que ponga nuestro pueblo”, declaró Sánchez a periodistas luego de conocer la diferencia irreversible.
Renovación Popular, partido de López Aliaga, reiteró en un comunicado su pedido de que “no se proclamen resultados hasta que se cuenten los votos y se resuelvan los procesos pendientes”.
Sin embargo,”El Jurado Nacional de Elecciones ya no puede hacer nada, no hay nada que resolver en el porcentaje que ya señala a los dos primeros puestos”, dijo a a la AFP el politólogo Fernando Tuesta.
Fujimori y Sánchez disputarán la presidencia de Perú el 7 de junio, en medio de una severa inestabilidad política en la que Perú ha tenido ocho presidentes desde 2016.
La mayoría fueron destituidos o dimitieron antes de correr la misma suerte por de casos de corrupción, entre otros escándalos.


