Congresista Adriano Espaillat cumple promesa de crear un Centro Cultural Dominicano en el Alto Manhattan

Nueva York, USA.– El congresista Adriano Espaillat cumplió una de las promesas más importantes de su trayectoria pública al impulsar la creación del Dominican Center for the Arts and Culture, una institución destinada a preservar, documentar y promover la historia, la cultura y las contribuciones de la comunidad dominicana en Nueva York y en los Estados Unidos.
Durante el acto de presentación realizado este martes en el Instituto de Estudios Dominicanos de CUNY, líderes comunitarios, académicos, funcionarios electos y estudiantes celebraron el avance de una iniciativa que representa un hito histórico para la diáspora dominicana.
Al presentar al congresista, la doctora Ramona Hernández, directora del Instituto, destacó el papel fundamental que desempeñó Espaillat para convertir esta visión en realidad.
“Congresista Espaillat reunió a funcionarios públicos, líderes comunitarios y socios institucionales, ayudando a construir el consenso necesario para asegurar los recursos que hicieron posible esta institución”, expresó Hernández. “Hoy celebramos más que un edificio; celebramos un legado y el espíritu de unidad que lo hizo posible”.
Al dirigirse a los presentes, Espaillat resaltó la importancia de preservar la historia de la comunidad dominicana para las futuras generaciones.
“La historia debe ser contada. Debe contarse cómo llegamos aquí, lo que nos tomó permanecer aquí y las contribuciones que hemos hecho a la prosperidad de esta gran nación”, afirmó el congresista.
Espaillat destacó además el trabajo de la doctora Ramona Hernández y del equipo del Instituto de Estudios Dominicanos de CUNY por documentar capítulos fundamentales de la historia dominicana que durante décadas permanecieron invisibles.
Entre esos aportes mencionó las investigaciones sobre la participación de dominicanos en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, el documental sobre la líder comunitaria Normandía Maldonado, los estudios sobre Juan Rodríguez —considerado el primer inmigrante establecido en lo que hoy es Nueva York— y las investigaciones sobre Esteban Hotesse, aviador dominicano integrante de los Tuskegee Airmen y figura destacada en la lucha contra la segregación racial dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
“Estos son relatos que durante mucho tiempo no fueron contados y que hoy salen a la luz gracias al trabajo de investigación del Instituto de Estudios Dominicanos. Con las herramientas que este proyecto les brindará, podrán hacer aún más para fortalecer a nuestra juventud y nuestras raíces”, expresó.
El congresista también subrayó el papel de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) como motor de oportunidades y desarrollo para las nuevas generaciones, destacando las inversiones federales gestionadas por él para programas educativos, de infraestructura y capacitación laboral en distintas instituciones del sistema universitario.
La creación del Dominican Center for the Arts and Culture es el resultado de años de trabajo conjunto entre líderes comunitarios, académicos y funcionarios públicos encabezados por Espaillat. En agosto de 2024, durante el Desfile Nacional Dominicano de Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul y el congresista anunciaron una inversión inicial de 12.5 millones de dólares para establecer el centro cultural en el Alto Manhattan.
Desde entonces, el proyecto ha continuado avanzando y actualmente cuenta con más 40 millones de dólares en fondos gestionados por el congresista Adriano Espaillat, y se espera que abra sus puertas en los próximos meses.
Una vez completado, el Dominican Center for the Arts and Culture servirá como un espacio permanente para exhibiciones, archivos históricos, actividades culturales, programas educativos e investigaciones dedicadas a preservar y difundir el legado dominicano.
“Si no registramos nuestra historia, esta desaparece. Este centro garantizará que las futuras generaciones conozcan de dónde vienen y encuentren inspiración para construir su futuro”, concluyó Espaillat.
El proyecto constituye una de las inversiones culturales más significativas jamás realizadas en favor de la diáspora dominicana en Estados Unidos y representa un reconocimiento permanente al impacto de los dominicanos en la historia, la economía y la vida cultural de Nueva York.


