
Puerto Plata, RD. – Desde Puerto Plata hasta las Grandes Ligas, Major League Baseball, la trayectoria del pitcher dominicano Huáscar Ynoa comenzó a llamar la atención del béisbol profesional cuando todavía era adolescente.
Su historia no se limita a haber alcanzado las Grandes Ligas. Ynoa fue identificado desde muy joven como uno de los prospectos internacionales destacados de su generación, desarrolló una recta capaz de aproximarse a las 100 millas por hora, consiguió un lugar como abridor de los Bravos de Atlanta y formó parte de una organización campeona de la Serie Mundial.
Su carrera también ha estado marcada por la capacidad de superar importantes desafíos físicos y continuar compitiendo profesionalmente.
Entrevistado para este medio el destacado pitcher abordó diferentes tópicos de su carrera:
¿Cómo nace tu pasión por el béisbol y cuándo comienzan a identificar tus condiciones para desarrollarte como pitcher?
Comencé aproximadamente a los cinco años en Puerto Plata. Desde pequeño siempre estuve rodeado de béisbol porque mi mamá y mi papá jugaban, y mi hermano y yo crecimos con esa misma pasión. Desde que tengo memoria, jugar profesionalmente fue una de mis mayores aspiraciones.
A los diez años mis padres me enviaron a Santo Domingo al complejo de Edgar Mercedes para comenzar una preparación más especializada. Allí identificaron, por la velocidad de mi brazo, que mi desarrollo debía ser como pitcher.
Entrené durante varios años y, alrededor de los 14 años, organizaciones de Grandes Ligas comenzaron a interesarse en mí. Para esa edad ya alcanzaba aproximadamente las 94 millas por hora, y la velocidad de mi brazo era una de las características que más llamaban la atención de los scouts.
Contexto sugerido para la redacción: En 2014, MLB Pipeline clasificó a Huascar entre los prospectos internacionales destacados de su clase, ubicándolo en el puesto No. 17.
Varias organizaciones mostraron interés en ti. ¿Cómo se produjo finalmente tu firma profesional?
Recuerdo el interés de organizaciones como Toronto, Boston, Chicago White Sox y Minnesota. Los scouts destacaban mi condición física, mi fuerza, mi velocidad y la proyección que veían en mis lanzamientos.
Tuve la oportunidad de mostrarme ante diferentes equipos. En algunas ocasiones las condiciones climáticas no me permitieron mostrar la misma velocidad que habían visto los scouts en República Dominicana y algunos equipos consideraban esperar.
Yo quería comenzar mi carrera profesional y finalmente decidí firmar con Minnesota en 2014 por un bono de $800,000.
Más allá del dinero, recuerdo principalmente la emoción de sentir que una organización profesional estaba valorando mi talento y todo el trabajo que había realizado desde niño. También significaba poder ayudar a mi familia y comenzar a cumplir el sueño por el que había trabajado tantos años.
¿Cómo fue el proceso que te llevó desde aquel joven prospecto dominicano hasta convertirte en pitcher de Grandes Ligas?
Comencé mi carrera profesional con Minnesota y posteriormente, en 2017, pasé a la organización de Atlanta.
Allí continué desarrollándome y avanzando por las diferentes categorías hasta llegar a Triple-A. Finalmente llegó la oportunidad que había esperado durante tantos años.
En junio de 2019 recibí la noticia de que había sido llamado a Grandes Ligas y el 16 de junio hice mi debut contra los Philadelphia Phillies, lanzando dos innings sin permitir carreras.
Llegar a Grandes Ligas significó cumplir uno de los sueños más importantes de mi vida. Había comenzado siendo un niño en Puerto Plata y había pasado años trabajando y avanzando por diferentes niveles hasta conseguir competir contra los mejores bateadores del mundo.
El manager Brian Snitker habló públicamente sobre Huáscar, destacando la potencia de su brazo, lo impresionado que estaba con lo que había visto y el potencial que observaba en el joven pitcher.
¿Qué características de tu repertorio consideras que te permitieron diferenciarte como pitcher?
La velocidad siempre ha sido una característica importante de mi brazo. Desde muy joven fue algo que llamó la atención de los scouts y posteriormente llegué a lanzar alrededor de las 100 millas por hora.
Pero no es solamente velocidad. Una de las cosas que más destacaban mis coaches era mi slider. Recuerdo conversaciones en las que me hablaban de la calidad de ese lanzamiento.
Mi repertorio ha incluido una recta alrededor de 98-100 millas, slider aproximadamente de 88 y cambio alrededor de 89. Para mí, la combinación entre velocidad, movimiento y localización es lo que permite atacar al bateador y evitar que tenga un turno cómodo.
En 2021 asumiste responsabilidades como abridor de Atlanta. ¿Qué significó recibir esa confianza siendo todavía un pitcher joven?
Fue una responsabilidad muy importante.
La gerencia nunca tuvo conmigo una conversación en la que me dijera directamente cuáles eran todos sus planes, pero las oportunidades que me daban demostraban la confianza que estaban depositando en mí.
Formaba parte de la rotación y recibía la responsabilidad de abrir juegos para una organización que tenía grandes objetivos. Para mí, que Atlanta me diera esas oportunidades siendo todavía joven y con relativamente poca experiencia en Grandes Ligas demostraba que veían algo importante en mi brazo y en los resultados que estaba consiguiendo. Siempre sentí el apoyo y la confianza de la organización.
En mayo de 2021, mientras Atlanta afrontaba ausencias importantes dentro de su rotación, Huáscar llegó a registrar 3-1 y 2.36 de efectividad. MLB destacó que su desempeño ayudaba a compensar las ausencias por lesión de Max Fried y Mike Soroka. Posteriormente, cuando una lesión apartó temporalmente a Huáscar, Snitker describió su ausencia como una pérdida importante para el equipo. Para ese momento acumulaba 4-2, 3.02 de efectividad, nueve apariciones y ocho aperturas.
¿Qué actuaciones consideras que demostraron mejor tus capacidades en el máximo nivel?
Hay varias que recuerdo, pero una de las más especiales fue contra Washington en 2021.
Ese día lancé siete innings, permití solamente una carrera no merecida y además conecté un grand slam.
Para mí fue una actuación muy especial porque pude demostrar lo que podía aportar al equipo desde la lomita y también ofensivamente. Durante mi carrera también he tenido la oportunidad de enfrentar bateadores de élite. Competir contra jugadores de ese nivel exige confianza en tus lanzamientos y ejecutar cada pitcheo.
El 4 de mayo de 2021 contra Washington. Huáscar lanzó siete entradas, permitió cuatro hits y una sola carrera no merecida en la victoria 6-1 de Atlanta. Su recta alcanzó aproximadamente 99.6 mph y conectó un grand slam de aproximadamente 427 pies. Después del encuentro, Ronald Acuña Jr. Y Brian Snitker realizaron comentarios positivos sobre su actuación.
¿Quiénes fueron fundamentales en tu desarrollo dentro de Atlanta?
Brian Snitker fue muy importante porque me dio la oportunidad de demostrar mi talento siendo todavía un pitcher joven.
También fue fundamental Rick Kranitz, como pitching coach, por el trabajo que realizó conmigo y por el desarrollo de mis lanzamientos.
Tuve además la oportunidad de compartir clubhouse con jugadores de muchísimo talento como Ronald Acuña Jr., Ozzie Albies y William Contreras. Estar rodeado diariamente de jugadores de ese nivel también te enseña sobre disciplina, preparación y lo que exige competir en Grandes Ligas.
¿Qué significa para ti haber formado parte de los Atlanta Braves campeones de la Serie Mundial?
Para mí ocupa el número uno entre los logros de mi carrera.
No todos los jugadores tienen la oportunidad de formar parte de una organización campeona de Serie Mundial. Nunca olvidaré todo lo que se entregó en el terreno durante aquella temporada, las experiencias dentro del clubhouse y lo que significó compartir con un grupo de jugadores que competía con un mismo objetivo. Es algo que siempre voy a recordar con muchísimo orgullo.
Después llegó una cirugía Tommy John y un largo proceso de recuperación. ¿Qué representa haber conseguido continuar compitiendo profesionalmente?
Ha sido uno de los desafíos más grandes de mi carrera.
La cirugía requirió un proceso largo de recuperación. Tuve que trabajar nuevamente en mi velocidad, mi control y mi condición física.
Después tuve la oportunidad de jugar en México y posteriormente regresé a República Dominicana con las Águilas Cibaeñas. Allí pude volver a demostrar salud, velocidad, control y buenos resultados. Con las Águilas también he recibido reconocimientos por mi desempeño como pitcher y por actuaciones con innings sin permitir carreras.
Ese trabajo volvió a abrirme las puertas del béisbol profesional de Estados Unidos y pude alcanzar nuevamente Triple-A. Actualmente mi velocidad se ha mantenido alrededor de 97 y 98 millas por hora y he recibido buenos comentarios de mis coaches sobre mi desempeño. Para mí es una demostración del trabajo, la disciplina y la preparación que he mantenido durante todo este proceso.
Después de tantos años de carrera, ¿qué consideras que distingue a Huascar Ynoa como pitcher?
Siento que mis lanzamientos hablan por mí.
La velocidad, la localización y mi capacidad para enfrentar bateadores de élite han sido características importantes de mi carrera. He podido ponchar jugadores de primer nivel gracias a esas herramientas.
Pero también me define mi preparación física y mi disciplina. Incluso después de una cirugía importante nunca dejé de trabajar para recuperar mi nivel. Siempre he tratado de mantenerme en buenas condiciones físicas y preparadas para competir.
Soy un pitcher competitivo. Me gusta ganar y asumir la responsabilidad de ayudar a mi equipo cada vez que subo a la lomita.
¿Qué significa para ti representar el talento dominicano dentro del béisbol profesional de Estados Unidos y haber alcanzado las Grandes Ligas?
Es un orgullo.
El camino para un joven pelotero dominicano es sumamente competitivo. Hay muchísimo talento y llegar al máximo nivel requiere combinar condiciones, disciplina, sacrificio y trabajo.
Haber podido comenzar desde niño en Puerto Plata, llamar la atención de organizaciones profesionales siendo adolescente, firmar profesionalmente, avanzar por las diferentes categorías y finalmente llegar a Grandes Ligas es algo que valoro muchísimo. Siempre quiero representar a República Dominicana de la mejor manera y dejar un buen legado cada vez que tengo la oportunidad de subir al terreno.
¿Qué consejo les darías a los jóvenes dominicanos que aspiran a jugar béisbol profesional?
Que nunca dejen de soñar y que se mantengan enfocados.
El talento es importante, pero tiene que ir acompañado de disciplina y trabajo.
En mi carrera he vivido grandes momentos y también grandes desafíos, pero rendirse nunca ha sido una opción. Hay que continuar trabajando, confiar en Dios y estar preparado para aprovechar cada oportunidad que se presente.


