
Las autoridades chinas evacuaron este jueves a residentes de varias localidades del Tíbet amenazadas por la posible ruptura de un lago que se ha formado tras la riada que golpeó el miércoles una zona fronteriza entre el norte de Nepal y el suroeste de la región tibetana.
El lago se formó cerca de la confluencia de un río procedente de Nepal con otro curso fluvial en el Tíbet y contenía este jueves unos dos millones de metros cúbicos de agua, según datos del Ministerio chino de Recursos Hídricos difundidos por la televisión estatal CCTV.
El embalse natural ya estaba desbordándose y las autoridades calculan que otros tres millones de metros cúbicos podrían incorporarse durante los próximos tres días, lo que eleva el riesgo de una ruptura y una descarga repentina de agua, mientras se prevé que el caudal alcance su máximo el próximo 1 de septiembre.
El Departamento de Recursos Naturales del Tíbet informó de que los habitantes amenazados de varias localidades situadas aguas abajo habían sido trasladados a lugares seguros.
Estimaciones hidrológicas
Las autoridades estimaron que la barrera natural alcanza unos 50 metros de altura y más de tres kilómetros de longitud y advirtieron de que supone una grave amenaza para las zonas situadas aguas abajo.


