
Por Leidy López.
El día 2 de septiembre , el diputado Julio César Beltres Méndez depositó ante la Cámara de Diputados , un proyecto que busca enseñar inglés, francés y creole de manera obligatoria en la República Dominicana.
No es que aprender idiomas esté mal. Si el cuento fuera otro, la discusión sería diferente. Pero la verdad y la realidad de la República Dominicana son muy complejas con el tema de la migración haitiana.
A esa sumatoria hay que agregarle el siguiente ingrediente: el tema de las parturientas haitianas.
Mientras en la República Dominicana se registra una reducción en el número de nacimientos de madres dominicanas, las estadísticas también reflejan una presencia significativa de partos de madres¿podría esto representar un riesgo que atente contra la soberanía dominicana?
Además, debemos ser objetivos cuando hablamos de obligatoriedad. podría poner aún más en evidencia una realidad que el país no puede seguir ignorando: la alta migración de nacionales haitianos.
Esto podría conllevar a malas interpretaciones, como que los dominicanos debemos someternos a su voluntad con el simple hecho de adoptar un idioma que no es el nuestro.
No se trata de estar en contra de aprender idiomas.
Se trata de preguntarnos por qué debe ser obligatorio precisamente el creole y cuáles podrían ser las consecuencias de una decisión de esta naturaleza en una República Dominicana que ya enfrenta una realidad migratoria compleja.
Porqu si el cuento fuera otro, quizás la discusión también sería otra.


