
Por: Editorial Semanario Católico Camino.
Este domingo 16 de febrero los dominicanos tenemos un compromiso con la historia. Debemos demostrar al mundo que somos capaces de participar en un proceso electoral transparente y en paz.
No vamos a una batalla. Asistiremos a un ejercicio democrático que nos permitirá escoger, con el mayor grado de conciencia, a los alcaldes, regidores y directores distritales que mejor desempeñen el puesto para el cuál serán electos. Siempre tomando en cuenta su hoja de vida y vocación de servicio.
Este domingo 16 todos podemos aportar para que en cada centro de votación reine la prudencia y la sensatez. Que se eviten las provocaciones.
Que el fanatismo, que turba la mente, esté ausente durante el tiempo de las votaciones, y el conteo de los votos. Que se evite la violencia que siempre comienza con palabras ofensivas y luego termina en acciones dolorosas.
Que la Junta Central Electoral asuma su rol apegada a la Ley, y que este proceso electoral nos haga sentir orgullosos de ser dominicanos.


