
El nuevo presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura, asumió este martes el poder para el período 2026-2030 con la promesa de no fallar a los hondureños y reducir el tamaño del Estado para optimizar los recursos públicos, al tiempo que pidió trabajar con compromiso.
“Honduras, no te voy a fallar, vamos a estar bien. Dios los bendiga a ustedes, a sus familias, Dios bendiga a Honduras”, expresó el nuevo mandatario en su discurso de investidura, a la que no invitó a ningún presidente ni jefes de Estado de otros países como medida de austeridad.
El nuevo mandatario juró su cargo ante la Constitución en una sobria ceremonia en el Parlamento hondureño, alejada de las tradicionales investiduras multitudinarias, marcando el retorno al poder del conservador Partido Nacional tras el mandato de la izquierdista Xiomara Castro, quien este mismo día se incorporó como diputada del Parlamento Centroamericano (Parlacen) en representación de su país.
Asfura no fue reconocido como presidente por Castro, del Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda), aduciendo que hubo “fraude” en los comicios generales del 30 de noviembre, aunque el lunes le deseó “suerte”.
Llamado a trabajar con compromiso y humildad
El nuevo jefe de Estado delineó los ejes prioritarios de su Administración, centrados en la salud, la educación, el empleo y la eficiencia gubernamental, e hizo un llamado a trabajar con compromiso y humildad.


