
El expresidente Hipólito Mejía anunció formalmente este domingo su apoyo a las primaras abiertas en el Proyecto de Ley de Partidos Políticos por considerar que con las cerradas resultaría “difícil” construir un padrón de afiliados diáfanos e incuestionables y debido a que los miembros de los partidos que organizan los procesos internos “son siempre acusados de parcialidad”.
En un documento enviado a los medios por su vocero, Eddy Olivares, Mejía dice que está a favor, “para evitar el argumento de la influencia externa en la escogencia de los candidatos, que “todos los partidos elijan sus candidatos simultáneamente”.
El expresidente de la República cuestionó a la dirección de su partido por pretender en la frustrada sesión de la Cámara de Diputadas, “cambiar nueva vez de posición, para apoyar que, en lugar de primarias cerradas, sean los partidos quienes decidan la forma de elegir sus candidatos y directivos, así como que la participación de la JCE en la organización de las elecciones internas partidarias sea potestad de cada una de las organizaciones”.
“De haberse aprobado de esa manera, en la sesión de la Cámara de Diputados del pasado jueves, los conflictos persistirían en las elecciones internas de nuestros partidos, ya que la modalidad de escogencia de los cargos de elección popular, ya sea con primarias abiertas, cerradas, o en asamblea, sería impuesta, por quienes controlen en ese momento los organismos que tengan la atribución de decidirla, de acuerdo a su conveniencia coyuntural”, indicó.
Agregó que “afortunadamente, eso no ocurrió, gracias a la decisión y a la racionalidad que adoptaron varios legisladores, quienes reclamaron que el proyecto de ley fuera enviado a comisión, para ser mejorado y enriquecido, como se estila”.
A continuación el texto íntegro del anuncio del expresidente Hipólito Mejía:
Sorpresivamente, en una reunión de la Dirección, convocada sin agenda previa, se tomó la decisión de cambiar la propuesta de las primarias abiertas por la de primarias cerradas, con el propósito de crear la percepción de que se trataba de la decisión definitiva del partido.
Por la importancia que tenía esa decisión para todos los miembros del partido, lo procedente era que se consultara a los dirigentes, de conformidad con el artículo 20 de nuestros Estatutos, el cual dice lo siguiente: “La consulta a los Dirigentes es un mecanismo de consulta democrática, utilizado por la Dirección Ejecutiva, para recoger y establecer la posición de la mayoría de los dirigentes del PARTIDO REVOLUCIONARIO MODERNO (PRM) sobre temas de interés partidario con respecto a los cuales se deban tomar decisiones”.
El irrespeto a la democracia interna, la que buscamos sea garantizada en la Ley de Partidos, fue tal, que la precipitada decisión de la Dirección Ejecutiva no fue presentada, para su ratificación o rechazo, a la Comisión Política del Comité Nacional, que es el máximo organismo ejecutivo del partido.
En ese sentido, el literal “a” del artículo 24 de los Estatutos, que es este organismo el que tiene la atribución de “discutir y aprobar la línea estratégica general y de coyuntura del partido”.
No obstante, se pretende cambiar nueva vez de posición, para apoyar que, en lugar de primarias cerradas, sean los partidos quienes decidan la forma de elegir sus candidatos y directivos, así como que la participación de la JCE en la organización de las elecciones internas partidarias sea potestad de cada una de las organizaciones.
De haberse aprobado de esa manera, en la sesión de la Cámara de Diputados del pasado jueves, los conflictos persistirían en las elecciones internas de nuestros partidos, ya que la modalidad de escogencia de los cargos de elección popular, ya sea con primarias abiertas, cerradas, o en asamblea, sería impuesta, por quienes controlen en ese momento los organismos que tengan la atribución de decidirla, de acuerdo a su conveniencia coyuntural.
Afortunadamente, eso no ocurrió, gracias a la decisión y a la racionalidad que adoptaron varios legisladores, quienes reclamaron que el proyecto de ley fuera enviado a comisión, para ser mejorado y enriquecido, como se estila.
Como se ha podido comprobar, mi criterio en torno a la modalidad de primarias no está motivado por razones coyunturales, sino por el sano propósito de garantizar el funcionamiento democrático de nuestros partidos.
Ahora estoy mas convencido que nunca de que lo más importante es contar con una buena Ley de Partidos, que contribuya a que nuestras entidades políticas sean más democrática y más transparentes, para que tengan la confianza de la sociedad, lo mismo que una Ley Electoral que permita que la administración electoral organice elecciones equitativas y transparente, que alcancen los mayores niveles de integridad.
Por estas razones, quiero dejar sentado lo siguiente:
1. Ratificar mi decisión de apoyar la modalidad de primarias abiertas, es decir con el Padrón Nacional de Electores, simultáneas y organizadas por la Junta Central Electoral.
2. Apoyar que el Proyecto de Ley de Partidos, que cursa en la Cámara de Diputados, sea enviado a comisión para su corrección y mejoría.
3. Que mientras el Proyecto de Ley de Partidos se encuentre siendo estudiado por la comisión designada al efecto, el Senado de la República conozca el Proyecto de Reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral, para que también sea aprobado en la actual legislatura.


