
Por Pelegrín Castillo Semán.
Creo que el liderazgo político nacional no termina de entender a qué pruebas nos estamos enfrentando… Esta es una coyuntura histórica que exige mucho más que un simple reparto de cargas y sacrificios…mucho mas que ajustes presupuestales y fiscales. La nación está en proceso de derrumbe- su techo está agrietado y sus columnas debilitadas-y la 3ra República qué nació en 1924 esta agotada… mientras navegamos hacia el vórtice de la tormenta perfecta.
Se precisa una transformación muy profunda, medular, urgente: hay que levantar y relanzar la República desde otras bases…y derrotar a los que creen que somos “su finca con pasaporte RD”… y también a los que quieren que el pueblo dominicano permanezca embullado, puesto en fuga, alienado.
Eso solo se alcanza desde el patriotismo de un verdadero proyecto nacional fuerte e integrador, con unidad nacional mas allá de los partidos, las ideologías, los intereses corporativos, y sobre todo con la Gracia de Dios.


