El 15 de enero desata la lluvia de millones: Hernández, Colomé y Asigen encabezan una histórica clase internacional

El mercado internacional de firmas abrió con cifras récord y nombres que ya generan expectativas de superestrellas. Dominicana y Venezuela volvieron a ser protagonistas en una jornada donde el talento adolescente se cotizó en oro.
Santo Domingo, RD. – La apertura oficial del período de firmas internacionales de MLB este 15 de enero confirmó lo que durante meses fue un secreto a voces: los bonos millonarios marcarían la clase 2026. Desde temprano, varias organizaciones apostaron fuerte por campocortos latinoamericanos, encabezados por el venezolano Luis Hernández y un sólido grupo de dominicanos que acapararon titulares y contratos históricos.
El movimiento más impactante lo protagonizaron los Gigantes de San Francisco, que firmaron al campocorto venezolano Luis Hernández por un bono de US$5.4 millones, el más alto del mercado. Hernández, prospecto número uno de la clase según MLB Pipeline, se convirtió en el primer nacido en Venezuela en encabezar el ranking global, respaldado por su avanzada herramienta ofensiva, velocidad de bate y proyección de poder a futuro.
En clave dominicana, Johenssy Colomé fue uno de los grandes ganadores del día. Los Atléticos aseguraron al torpedero, hijo del exlanzador Jesús Colomé, por US$4 millones, el mayor bono otorgado a un dominicano en este proceso. Con apenas 16 años, Colomé combina poder natural —comparado por algunos scouts con Vladimir Guerrero Jr.— y una defensa elegante que recuerda a Manny Machado, un perfil poco común para su edad.
La firma de Colomé estuvo rodeada de tensión. Inicialmente existía un preacuerdo cercano a los US$2.3 millones, pero su explosión física y técnica provocó una puja entre organizaciones que obligó a los Atléticos a duplicar la apuesta para retenerlo. El movimiento refuerza la tradición del club de invertir fuerte en talento caribeño, como lo hizo en el pasado con Robert Puason.
Otro nombre que brilló fue el del dominicano Wandy Asigen, quien pactó por US$3.9 millones con los Mets de Nueva York, convirtiéndose en la firma más lucrativa para un quisqueyano hasta el momento. El torpedero de Puerto Plata es visto como uno de los bateadores más avanzados de su generación, con manos rápidas, buen poder proyectado y defensa sólida en las paradas cortas.
Tampa Bay también hizo ruido al asegurar al campocorto Víctor Valdez por US$3.5 millones, reforzando su reputación de identificar talento premium en edades tempranas. A la lista se suman Carlos Carrión, quien firmó por US$1.1 millones con San Luis; el jardinero Jean Paredes, por US$1 millón con los Rays; y Joskairo Ramírez, quien recibió US$800,000 de Boston.
El dominio dominicano volvió a ser evidente. De las firmas más destacadas del inicio del período, la mayoría corresponde a jugadores formados en academias del país, consolidando a la República Dominicana como la principal fábrica de talento internacional de MLB y una referencia obligada para los cazatalentos.
En el plano venezolano, Luis Hernández no solo lidera en cifras, sino también en proyección. A los 15 años bateó .346 en ligas competitivas, mostró capacidad para producir extrabases y se perfila como un jugador de impacto integral, con potencial para combinar poder, velocidad y defensa en el campocorto.
El período de firmas internacionales apenas comienza, pero el mensaje es claro: la clase 2026 llega cargada de talento generacional y contratos históricos. Para Asigen, Colomé y Hernández, el camino profesional apenas inicia, mientras sus organizaciones apuestan millones a que estos nombres sean protagonistas en las Grandes Ligas de la próxima década.


