Estados Unidos y Panamá propondrán un proyecto de resolución para establecer una “fuerza de supresión de pandillas” y crear una Oficina de Apoyo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que proporcione respaldo logístico sobre el terreno a la fuerza en Haití y para “dotar adecuadamente y de manera sostenible este esfuerzo”.
Así lo anunció ayer la embajadora interina de Estados Unidos ante la ONU, Dorothy Shea, al hablar durante una reunión del Consejo de Seguridad donde se trató el tema haitiano.
“Esto garantizará que la misión tenga las herramientas a su disposición para enfrentarse a las pandillas”, explicó la diplomática.
“La próxima fuerza internacional debe contar con los recursos para mantener el control del territorio, asegurar la infraestructura y complementar a la Policía Nacional de Haití”, resaltó.
Una vergüenza
De su lado, el secretario general de la ONU, António Guterres, denunció que Haití “sigue abandonado y sin suficiente financiación”, lo cual consideró como una vergüenza, ya que es un país que necesita de urgente ayuda humanitaria. Detalló que para este 2025 se necesita una cifra de 908 millones de dólares para asistir a 3.9 millones de haitianos en vulnerabilidad, pero hasta la fecha ni siquiera se ha recibido el 10 % de esa suma.
“Haití sigue abandonado y sin suficiente financiación, lo cual es una vergüenza”, afirmó Guterres, quien añadió que, actualmente, el llamado humanitario para Haití es el que menos cuenta con financiación en el mundo, por lo que más de 1.7 millones de personas están en riesgo de no recibir ayuda.