Opinión

La gestión de la innovación y la diversificación en el largo plazo

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La reconocida empresa japonesa de automóviles Honda, ha anunciado a través de su CEO Toshihiro Mibe, que la organización emprenderá un nuevo camino lejos de la fabricación de vehículos de combustión. Según Mibe esta transformación, tal como es una costumbre palpable en la cultura nipona, se llevará a cabo a través de un proceso de planificación estratégica a 20 años.

En tal sentido la empresa tiene planificado enfocarse en carros eléctricos tanto de batería como de pila de combustible de hidrógeno. La empresa está convencida de que “vamos hacia un futuro de pago de uso, un futuro de movilidad multimodal en el que el carro privado ya no será la norma”

Honda tiene una ventaja, y es que puede tomar sus propias decisiones ya que no pertenece a un grupo industrial y no tiene alianzas o acuerdos con otros fabricantes, tal como ocurre con otras empresas niponas como Nissan o Toyota.

El presente del sector automovilístico está cambiando y tal como han expresado otras grandes marcas, el modelo de negocios del futuro no será el carro privado, sino los servicios de movilidad.

Las empresas niponas, han sabido mantenerse en el mercado a través de la innovación basada en la diversificación. Un ejemplo de esto es Toshiba, antigua fabricante de televisores, equipos de música y computadoras, hoy está inmersa en el negocio de semiconductores y parques eólicos. Mitsubishi, por su parte, está también involucrada en la distribución de marcas de bebidas, cereales, café, nueces, etc. Como podemos ver, la diversificación, no solo es útil en el mundo de las finanzas, sino también en los negocios.

La gestión de la Innovación es clave para la sobrevivencia de las empresas. Negocios antes pujantes como BlackBuster, BlackBerry, Sears o Kodak, no lo entendieron y hoy han dejado de ser empresas líderes.

Durante el confinamiento por la pandemia, me encontré con esta frase “No busques clientes para tus productos, busca productos para tus clientes”. Bajo este precepto se gestaron productos como el Ipod de Apple, que cambió para siempre la industria de la música. Las empresas tienen la facultad de seguir existiendo, pero no necesariamente ofreciendo los mismos productos de antaño, sino innovando, diversificando y creando nuevos nichos de mercado. Si usted escucha los discos que ha lanzado en solitario el ex vocalista de los Héroes del Silencio Enrique Búnbury, se dará cuenta que ninguno se parece a los otros, un claro ejemplo de innovar haciendo una buena gestión de la diversificación.

Otro ejemplo que me encanta es del emprendedor Andrés Moreno, fundador de Open English, que se dio cuenta que para triunfar en Estados Unidos ya no es suficiente aprender inglés, y por tanto creó Next_U, una plataforma virtual de educación para enseñar márketing digital, desarrollo web, diseño, programación y cloud computing.

En nuestro país podemos encontrar casos de artistas de la talla de Ada Balcácer o Elsa Núñez que han creado objetos, libretas, carteras y artículos de decoración basados en sus obras. También el destacado artista Adolfo Faringthon, que ha utilizado el colorido de sus cuadros para producir vestidos y mascarillas.

La innovación en las empresas se refiere a atreverse a realizar cambios en el modelo de negocios, en los procesos, en la estructura organizacional, en los productos o en la gestión de la comercialización con el objeto de hacer el negocio más eficiente, mejorar la posición del mercado, y sí, también para sobrevivir.

El contexto empresarial evoluciona a un ritmo vertiginoso donde el que “pestañea” pierde. El gran economista Joseph Schumpeter, un adelantado a su tiempo, expresó que el papel de todo empresario es detectar y poner en marcha una nueva oportunidad de negocios aprovechando una idea o una invención no explotada.

 

Por Manuel A. Fernández

Asesor Financiero

[email protected]

 

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