
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó este jueves una ley que reduciría significativamente la pena de prisión de su predecesor de extrema derecha, Jair Bolsonaro, quien cumple condena por intento de golpe de Estado.
El Congreso, de mayoría conservadora, sin embargo, podría eliminar el veto con una votación.
En septiembre, tras un juicio histórico, el expresidente fue condenado a 27 años de cárcel por la corte suprema, tras ser declarado culpable de conspiración para aferrarse al poder de forma “autoritaria” tras su derrota ante Lula en 2022.
Bolsonaro, de 70 años, cumple condena en una cárcel de Brasilia desde finales de noviembre y este mes la corte suprema rechazó un pedido de prisión domiciliaria por motivos de salud.
Según la norma vigente, debería permanecer encarcelado aproximadamente ocho años antes de poder optar a una flexibilización de la pena.
Pero el Congreso aprobó en diciembre una ley que podría reducir ese periodo a poco más de dos años.
– “Victoria de la democracia” –
El veto a ese proyecto ocurre en una fecha muy simbólica: Lula lo firmó en una ceremonia oficial por el tercer aniversario de los disturbios del 8 de enero de 2023 en Brasilia.
Aquel día, miles de partidarios de Bolsonaro irrumpieron y saquearon los edificios de los poderes, una semana después de la investidura de Lula para su tercer mandato.


