
Rep. Dom.- Las huellas de violencia física y psicológica hacia un esposo y sus dos hijas caracterizan la vivienda donde reside la mujer haitiana que golpeó ayer de forma brutal a su hija de cinco años, a plena luz del día, y a la vista de todos los vecinos.
Según narran moradores del sector Arroyo Bonito, Jean Renel, esposo de Yolanda Daveliz, ha sido víctima de estos constantes abusos por parte de la mujer. En este hogar, los insultos, golpes, agresiones con utensilios y amenazas con cuchillos han sido los actos de maltrato que ha recibido el padre de las niñas.
A pesar de la situación por la que atraviesa Jean, no ha sido capaz de defenderse por temor a terminar en prisión. Por esto, ha preferido aguantar todas las agresiones físicas por parte de su pareja, según han notificado sus vecinos, quienes todavía están consternados por la situación.
Rosanna Moreta, propietaria de la vivienda donde reside la familia, contó que desde el día en que pisaron la casa de block y zinc que les alquiló, la mujer tenía por costumbre maltratar a cada integrante del hogar.
“Desde los siete meses que tienen ahí, ella es brutal con sus niñas. Les pega mucho. El maltrato físico y con palabras es normal en esa mujer”, dijo Moreta.
La propietaria, cansada de esta situación, dijo que hace dos meses habló con el esposo de Daveliz para notificarle que si la situación continuaba iban a tener que entregarle su casa.
Las advertencias por parte de los vecinos se hacían notar regularmente. Revelaron que amenazaban a la señora con denunciarla con las autoridades de la Policía Nacional y el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI). Sin tener resultado, ella continuaba haciendo de su casa un infierno para sus esposo e hijas.
“Vecina auxilio, huye vecina, huye, me van a dar”, eran las palabras que diariamente escuchaban de la menor. Los gritos de desesperación y angustia se escuchaban diariamente en el hogar, donde la niña, de año y medio de edad, también gritaba de dolor.
Los moradores continúan buscando respuestas a este acto tan inhumano por parte de una “madre”. Al respecto, dicen no encontrar motivos a estos maltratos. Para ellos, quienes ven a diario a Jean Renel levantarse a trabajar para buscar el pan de cada día, indican que los alimentos no hacen falta en el domicilio.


