Palabras de gracias en acto de reconocimiento a graduandos de mayor índice académico de cada carrera correspondiente a la “CIV Graduación Ordinaria de UTESA Sede”

Por: Daizilin Franco*
Muy buenas tardes, distinguidas autoridades académicas, docentes, familiares y compañeros.
Para mí es un honor expresar estas palabras en nombre de los estudiantes reconocidos como de Mayor Índice Académico en esta Centésima Cuarta Graduación Ordinaria, quienes al igual que yo se esforzaron para alcanzar este alto honor.
Ante todo, agradecemos a Dios, fuente de sabiduría y fortaleza, porque sin Su guía y Su gracia ninguno de nosotros estaría hoy aquí. A Él sea la honra por cada paso dado y por cada meta alcanzada.
Hoy no solo recibimos un certificado. Recibimos la confirmación de que la constancia deja huellas visibles.
Al mirar este reconocimiento podríamos pensar que habla únicamente de promedios o resultados. Sin embargo, habla de algo mucho más profundo: habla de permanencia. De quedarnos cuando era más fácil rendirse.
Como dijo Albert Einstein:
“No es que sea muy inteligente, es que me quedo con los problemas más tiempo.”
Con los años entendimos que esta frase no habla de una capacidad extraordinaria, sino de persistencia. No se trata de ser el más brillante en el salón, sino de no abandonar cuando algo no sale a la primera. De quedarnos un poco más. De intentar una vez más. De revisar, corregir e insistir hasta comprender.
Este reconocimiento no es el resultado de un momento aislado. Es la suma de noches largas, sacrificios silenciosos y esfuerzos constantes que, aunque no siempre fueron visibles, marcaron la diferencia.
Pero ningún logro es individual.
A nuestros padres y familias, gracias por ser impulso y sostén incondicional. Gracias por creer, por apoyar, por esperar despiertos y por celebrar cada pequeño avance como propio.
Permítanme, de manera personal, honrar especialmente a mis padres. A mi padre, quien hizo todo lo posible para que la universidad fuera un sueño alcanzable; por nunca abandonarme y por sus constantes palabras de aliento. Este logro también es suyo. A mi madre, gracias por sus oraciones, su fe y su empuje constante, que fueron fortaleza en cada etapa.
A nuestros docentes, gracias por exigirnos más de lo que pensábamos posible y por formarnos no solo como profesionales, sino como personas.
Hoy celebramos un logro académico, pero sobre todo asumimos una responsabilidad. Porque alcanzar la excelencia no es un punto final, sino un estándar. Un compromiso con la ética, con la preparación continua y con ejercer nuestra profesión con integridad.
Que este reconocimiento no nos haga sentir superiores, sino responsables. Que nos recuerde que la disciplina no termina aquí y que la misma constancia que nos trajo hasta este escenario sea la que guíe nuestras decisiones profesionales y personales.
Muchas gracias. Dios les bendiga.
* Grafuada de mayor índice académico de la CIV Grafuacion Ordinaria de la Sede de UTESA


