Por: J. Luis Rojas
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Para entender de manera profunda las distintas maneras y medios que emplean las élites económicas, políticas, académicas y religiosas que controlan la sociedad contemporánea, es imprescindible consultar las reflexiones de Pedro Baños, las cuales ha logrado sistematizar en su libro el Dominio Mental: La Geopolítica de la Mente. El autor en cuestión es un escritor y militar español especializado en geopolítica y estrategia.
El dominio mental y la manipulación siempre han estado presentes en las distintas formas de relaciones humanas y sociales. En cambio, ha sido en la sociedad contemporánea donde más mecanismos de control social se han creado y aplicado, con fines escasamente positivos. En este ámbito, Pedro Baños proporciona una visión profunda y exhaustiva de cómo los grupos de poder suelen ejercer el control mental en la sociedad moderna. Las estrategias de manipulación se aplican desde todos los contextos: lo cultural, el entretenimiento, la tecnología, el marketing, las imágenes, los olores, los sonidos, los colores, los medios de comunicación, y un lago etcétera. En fin, las mentes, las voluntades, las emociones, los sentimientos, las actuaciones y la toma de decisiones de las personas, son continuamente influenciadas y manipuladas.
En su libro, Pedro Baños señala que la manipulación social es clave para conseguir el dominio mental, lo que, a su vez, contribuye al dominio mundial. Además, afirma que existen muchos procedimientos para engañar a la mente de los que nadie está a salvo, y de los que los poderosos se aprovechan descaradamente con fines principalmente económicos o políticos. Los estrategas del marketing político, religioso, de entretenimiento y los de la comunicación comercial, conocen muy bien lo que ha planteado Baños al respecto: “Nuestra mente es un codiciado tesoro, el Santo Grial de la manipulación”.
Como resultado de la unión de múltiples factores, el pensamiento crítico es, sin duda, cada vez más escaso y superficial entre las audiencias de mensajes. La realidad descrita les facilita a los que sustentan el poder, condicionar y manipular fácilmente las decisiones de los ciudadanos a través del control de la información, el adoctrinamiento continuo y el aniquilamiento del pensamiento crítico. En este sentido, Baños llama a las masas a la resistencia y a conservar sus libertades individuales y a desarrollar su capacidad de juicio crítico.
Al profundizar con relación a los motivos que subyacen alrededor de la manipulación y el control social, el escritor Pedro Baños ha manifestado que “quien diga que no está manipulado se equivoca. Todos estamos sometidos a un constante influjo de opiniones y estímulos que moldean nuestra visión y pensamiento a lo largo de nuestra vida”. En la sociedad actual, donde la inteligencia artificial, la robótica avanzada, el Big Data, entre otros derivados de la cuarta revolución industrial, facilitan la manipulación entre los segmentos poblacionales con menos capacidad crítica para analizar los mensajes perversos que se esconden detrás de mensajes, eventos y actividades, que aparentan inofensivos.
“Y, precisamente, el éxito de las campañas de manipulación, sean de la índole que sean, radica en conseguir que los sujetos manipulados no se den cuenta del engaño, ni del cómo ni el quién lo realiza. Todavía mejor, que piensen que la idea o la decisión son propias. O bien que estén profundamente convencidos de que el objetivo es su seguridad o bienestar. Lo cierto es que estamos ante una imparable guerra psicológica universal y constante de la que nadie se libra. Se busca el aplanamiento de la sociedad, la normalización del silencio”. (Pedro Baños Bajo, Dominio Mental: La Geopolítica de la Mente, 2020).
En la nueva realidad, los que tienen el poder cuentan con los medios y recursos para cualquierizar la verdad y hacer que cualquier mentira sea percibida como verdad absoluta. Las mentiras bien elaboradas y comunicadas funcionan como medio efectivo para persuadir y controlar las mentes de las masas. En este entorno, es como expresa Pedro Baños: “Mientras miramos para otro lado, y más si encima nos sentimos felices, con estímulos que agradan a nuestros sentidos, nuestra mente subconsciente queda desprotegida. Así resulta mucho más fácil negociar con nuestras vidas a nuestras espaldas y convencernos de que lo que nos muestran es la única realidad, la única verdad. Lo que pasa fuera de las pantallas, fuera de los estadios de fútbol, lo que no entra en las líneas de los periódicos, no existe. Y, sin embargo, es precisamente eso lo que maneja el mundo, lo que maneja nuestro presente y nuestro futuro”.
Las élites de ayer y de hoy siempre han empleado diferentes medios para persuadir y controlar las conductas y decisiones de las masas. Por ejemplo, como manifiesta Pedro Baños: “En tiempos de los romanos, se idearon los tan exitosos circos como forma de tranquilizar, entretener y dar un motivo de gozo a la población. La arena en la que peleaban y morían los gladiadores ha evolucionado a lo largo de los siglos hacia muy diversas formas, pero sin perder su esencia y objetivo”.
Otro medio de manipulación, control social y dominio mental de las audiencias es el cine, ya que, a diferencias de épocas anteriores, hoy, para las élites concretar la manipulación y el dominio mental de las masas, recurren a métodos y mecanismos más eficientes y sofisticados. En este escenario, Baños dice: “Ahora cubrimos nuestro deseo de violencia con películas y videojuegos. Y nos desinhibimos y olvidamos de los problemas rutinarios a través de la música, el alcohol o las drogas. Estas fuentes de placer inmediato, y aparentemente inocuo, hacen realidad los sueños de los que aspiran a convertirnos en seres dóciles y a controlar nuestras mentes”.
El autor de el Dominio Mental: La Geopolítica de la Mente, afirma que: “la esencia del cine es dar espectáculo, entretener. Proporcionar fantasías y sueños que abstraigan al espectador de la realidad. Hacerle olvidar las penalidades y los esfuerzos. Conseguir que sea temporalmente feliz. Pero, precisamente por esas características, también ha sido empleado para transmitir ideas, alterar comportamientos y costumbres, para modificar sociedades enteras”.
Siempre ha sido igual, las élites que han sustentado el poder económico, político, productivo, académico y religioso, nunca se han limitado en usar todos los medios y recursos a su alcance para erradicar o limitar el bienestar individual y colectivo de las masas. Como se ha dicho: “el dominio mental es una realidad que nos rodea en la actualidad, una forma de control que se manifiesta de diversas maneras en la sociedad actual”. Son estrategias de control mental y manipulación, las que resalta Pedro Baños: la plaga del entretenimiento estéril, la televisión para distraer, los video juegos, las producciones de Disney, el deporte, los fármacos narcotizadores, los efectos de los medicamentos en la personalidad, los sonidos, las imágenes, los olores, la alimentación como instrumento, entre otros poderosos recursos que controlan la mente y el comportamiento humano.
Como decía Aristóteles: “No hay nada en nuestra inteligencia que no haya llegado a ella
por medio de los sentidos”. Con respecto a lo expresado por Aristóteles, Baños expresa: “Pocas tácticas hay más eficaces para conseguir dominar las mentes que actuar sobre los sentidos. Los tenemos permanentemente abiertos. No podemos vivir con todos ellos anulados. No nos es posible discriminar lo que queremos percibir o no a través de ellos. Lo mismo que son esenciales, también son una vulnerabilidad. Y esto lo conoce muy bien quien los utiliza en su beneficio. Los procedimientos son variados y se adecuan a cada sentido”.
En definitiva, es como se ha planteado: “El dominio mental es una realidad que nos rodea en la actualidad, una forma de control que se manifiesta de diversas maneras en nuestra sociedad”. En este ámbito, el Dominio Mental: La Geopolítica de la Mente”, de Pedro Baños analiza la manipulación cultural, psicológica, la influencia de las neurotecnologías y la inteligencia artificial, y sobre todo, cuidar las libertades individuales. Pedro Baños invita a las masas o audiencias a reflexionar sobre cómo resistir a las múltiples formas de dominación y desarrollar el pensamiento crítico, como mecanismo para no ser victima de las estrategias de manipulación y control mental.