
Las principales economías mundiales acordaron liberar una cantidad récord de reservas estratégicas de petróleo, pero la medida no sirvió para calmar a los inversores el jueves, y los precios llegaron a superar los 100 dólares por barril.
Los nuevos ataques iraníes contra las infraestructuras energéticas y el temor a un conflicto prolongado eclipsaron esta reducción histórica.
La AFP explica por qué la liberación de reservas no consiguió calmar a los mercados petroleros.
No hay suficiente petróleo
Los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordaron el miércoles liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas, la mayor cantidad jamás movilizada.
La medida de la AIE tenía por objeto aliviar el impacto inmediato de la guerra en Oriente Medio en los mercados energéticos.
Solo Estados Unidos, el mayor consumidor y productor de crudo, suministrará gradualmente 172 millones de barriles en tres meses, lo que supone el 40% de sus reservas actuales.
Sin embargo, los analistas afirman que la medida es demasiado pequeña para compensar la interrupción provocada por los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, iniciados el 28 de febrero.
La liberación “está muy por debajo de las pérdidas de suministro que estamos viendo en el Golfo”, señalaron los estrategas de materias primas del banco ING.
Según la AIE, la producción mundial diaria de crudo descendió al menos en 8 millones de barriles, con un recorte adicional de 2 millones relacionado con los productos petrolíferos.


