
La revisión de los incentivos fiscales a las energías renovables es uno de los principales puntos que se están considerando en el fortalecimiento de un marco regulatorio para el sector eléctrico.
El ministro de Energía y Minas, Antonio Almonte, indicó ayer que las facilidades otorgadas a estas fuentes de energía limpias mediante la Ley 57-07 surgieron por su alto costo de producción, que se están reduciendo a medida que este mercado se desarrolla cada vez más en el mundo.
“Si los costos de un kilovatio/hora caen estrepitosamente, los incentivos pierden sentido. Hay que hacer una revisión porque, al final, esos incentivos los paga cada uno de los dominicanos a través de las tasas impositivas”, puntualizó.
El ministro disertó en el conversatorio “Análisis del estatus actual de la regulación vigente en el sector eléctrico”, organizado por la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE).
Aclaró que tanto esta revisión, como cualquier cambio de incentivo que se aplique en el futuro, debe hacerse sin detener el ritmo de expansión de las renovables, que depende mucho del capital extranjero.
En efecto, el ministro dijo que las renovables han sido fundamentales para la atracción de inversión extranjera directa para el sector eléctrico en este año.
Esto ha permitido que el país cuente con una generación actual de 1,058 megavatios de energías renovables en operación y se proyecta que, antes del 2024, se sumará una capacidad adicional de 450 megavatios.
Tanto el sector público como el sector privado se han puesto como meta alcanzar un 25 % de generación renovable para el año 2025.


