Lejos de identificarse y asumir conducta animal, siendo personas, o mostrar fanatismo por estas especies a través de comunidades “therians” y “furries”, psicólogos dominicanos revelan que estas tendencias reflejan el “grito de auxilio” por crisis de identidad.
Desde utilizar un disfraz para aparentar ser un lobo, perro o gato, incluso caminar y correr retorciendo brazos y piernas para simular cuatro patas, y olfatear, aullar, ladrar, maullar, son comportamientos que en las últimas semanas llaman la atención de los profesionales de la conducta humana.
Listín Diario conversó con especialistas del área, quienes, tras ser consultados acerca de qué está pasando por la mente de una persona para que adopte conducta animal, explicaron su percepción.
“Ellos saben que son humanos”
El psicólogo clínico Jonathan Lorenzo descarta que las comunidades therians y furries se traten de un trastorno psicológico, debido a que, desde el punto de vista médico, hasta el momento, no cuentan con características para pertenecer a esa categoría.
“Ellos se conocen, saben que son humanos, aunque tienen conexiones tanto espirituales como psicológicas con los animales, pero no han perdido la realidad, porque reconocen que sí son humanos”, asegura.
Añadió que no es un trastorno, hasta que su conducta no represente daños en otras personas, se alimenten de comida exclusiva para animales.
De lo contrario: “Si ellos van vestidos como animales al trabajo, si cuando suben por el ascensor o la escalera no la suben como humanos, sino como perros o lobos, entonces, ya no solamente les está afectando a ellos, sino a todo su alrededor y también a la empresa donde ellos pertenecen”, aclaró.
Por lo que asegura que esta comunidad que empieza a marcar territorio en Latinoamérica y se presume en República Dominicana, solo está buscando aceptación y validación en un grupo.
“Hay una falta de identidad dentro de esos jóvenes y adolescentes, pero también una falta de la autoestima”, declaró a este diario; al tiempo advirtió que, en la búsqueda de identidad, “los jóvenes cometen muchos errores por estar dentro de un vínculo para ser aceptados en la sociedad”, sostuvo.