Zeo Muñoz: cantautor, izquierdista y cibaeño de Navarrete que desde New York regresa a sus raíces

Conocido por canciones como “Millones de gallos rojos” y “Difícil de entender”, Zeo Muñoz es un joven oriundo del municipio de Navarrete, “el home group”, donde escuchó su primera canción y estudió en la escuela hasta culminar el bachiller. Allí le aguardan amigos y algunos familiares.
Todavía sigue siendo mi punto central, cuando yo vengo a República Dominicana siempre visito mi pueblo, mis amigos, mis padres están en Estados Unidos, pero tengo mis tíos”, explica a Listín Diario.
Zeo era parte de una patrulla de Boys Scout en Navarrete, donde escribió sus primeros inicios de canciones en los llamados cantos de patrulla, canciones de ánimo para continuar la jornada, donde llegaron a tener 126.
“En los Scout yo aprendí demasiadas cosas, me siento muy agradecido de ellos, ahí aprendí desde la formación de las nubes, cocinar pan, nadar, cocer, interacción con los demás compañeros, algo de liderazgo porque era responsable de 10 u 11 niños de su edad. Esto me marcó”, afirma.
Navarrete es un municipio conocido por los movimientos sociales y las contundentes protestas en demanda de sus necesidades, afirma que es a través de los grupos de izquierda como se acerca a la música bohemia.
“Hay una relación directa entre la bohemia y la izquierda, en mis redes sociales me describo como cantautor, izquierdista y cibaeño. En el bachillerato estaba toda esa onda pasaban cassette y a mí me gustaban mucho Pablo Milanés y Silvio Rodríguez, llevábamos la guitarra, el efecto tiril con Víctor Jara, que era la voz. Entonces la música trova tiene algo de protesta, y lo de bohemio tiene mucho de izquierda”, destaca.
En Navarrete dio su primera serenata, compuso sus primeras canciones ya como bohemio y adquiere su primera guitarra.
“Yo le decía a mami que me comprara una guitarra, y comencé a guardar parte de lo que me mandaban 5 o 10 dólares, hasta que reuní 110 dólares y compré mi primera guitarra. Y cuando los muchachos iban a dar serenata yo me pegaba y en cierto modo dañaba la vaina”, cuenta.
Depresión
Al llegar a New York tiene varios trabajos incluyendo salvavidas.
También fue a la universidad. De profesión criminalista, aun emocionado cuenta que siempre le gustó la política. Se imaginaba trabajando en la ONU.
Narra que un amigo suyo quería ser policía y le dijo vamos a estudiar eso le pareció interesante y se apuntó. Terminó hasta que se graduó.


