
Ucrania reanudó este jueves los ataques contra las refinerías rusas, contra lo que se había pronunciado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que cerró un acuerdo con el Kremlin para el suministro de diésel ruso, tras lo que anunció una tregua energética.
“La prohibición se levanta. Se acabó”, adelantó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, al diario Financial Times, durante su viaje al Reino Unido.
Esto coincidió también con una operación contra un aeródromo en la región rusa de Vorónezh, según el Ejército ucraniano, en la que fueron alcanzados seis cazabombarderos Su-34.
Una tregua efímera La refinería atacada por drones y misiles enemigos se encuentra en la región rusa de Riazán, a 200 kilómetros de Moscú. “Se declaró un incendio en el territorio de una refinería”, dijo escuetamente el gobernador Pável Málkov en las redes sociales.
Seguidamente, el Ministerio de Defensa de Rusia precisó en la aplicación de mensajería Telegram que “durante la pasada noche, desde las 04:00 (01:00 GMT) y las 07:00 (04:00 GMT), el régimen de Kiev lanzó un ataque masivo contra una refinería en Riazán”.
“Las defensas antiaéreas, la aviación rusa y los grupos móviles antiaéreos interceptaron y destruyeron 4 misiles de crucero de largo alcance Flamingo y 69 drones de ala fija”, señala el comunicado castrense.
Zelenski dijo que durante tres días respetó la tregua energética, pero ya basta, aunque el anterior ataque del que se tiene noticia tuvo lugar hace una semana contra la mayor refinería rusa, situada en la región siberiana de Omsk.
Trump le pidió en varias ocasiones que dejara de atacar a las refinerías rusas, aduciendo que perjudicaba también a los consumidores estadounidenses. El presidente ucraniano respondió en Londres que, incluso si no hay tregua energética, si Washington le proporciona misiles Patriot, Kiev podría plantearse suspender dichos ataques.
El Kremlin tira la piedra y esconde la mano
El Kremlin acusó este miércoles a Ucrania de incumplir desde un principio la tregua energética anunciada unilateralmente el domingo por Trump y que Rusia nunca llegó a secundar, ya que atacó tres centrales termoeléctricas en Kiev y la región adyacente.
“Los ataques contra nuestras refinerías e infraestructuras energéticas continuaron estos días. Por eso, aquí no hay ninguna novedad. Los ucranianos continuaron lanzando ataques contra esas instalaciones”, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Peskov denunció que esos ataques “se contradicen con los esfuerzos de paz de EE.UU. y de los emisarios estadounidenses, que efectivamente realizan esfuerzos muy enérgicos para iniciar un proceso de paz”.
“Por ahora esos enérgicos esfuerzos chocan con la falta de voluntad de Kiev y personalmente de Zelenski de apostar por la paz”, añadió.
Con todo, tras las críticas a Moscú, el propio Peskov aseguró el martes que el acuerdo sobre la tregua energética “no se llegó a concretar, por lo que no se puede decir que Rusia no lo esté cumpliendo”.
Diésel ruso antes de elecciones en EE.UU.
Sea como sea, el vice primer ministro, Alexandr Nóvak, aseguró hoy que las compañías rusas “están listas para exportar (diésel) inmediatamente, en cualquier momento”, y que ahora “se llevan a cabo las negociaciones con las compañías comerciales”.
“Para llevar a cabo estos suministros es necesario firmar un contrato, estibar y arrendar el buque y enviarlo al consumidor. Todo esto demora de dos a tres semanas. Por ello es necesario firmar los acuerdos lo antes posible”, explicó.
Faltan sólo 18 días para las elecciones del 3 de noviembre, de cara a las que Trump cerró el acuerdo con el presidente ruso, Vladímir Putin. La víspera Nóvak indicó que Rusia podría exportar ya a finales de este año hasta 3.5 millones de toneladas mensuales, más del 10 % del mercado mundial.


