
El gobierno de Venezuela tiene previsto reabrir “a la brevedad” el principal aeropuerto del país para vuelos comerciales, tras los potentes terremotos del 24 de junio que dejan más de 3.600 muertos y miles de heridos.
El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a Caracas, se encuentra en La Guaira, la zona cero del doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 que hizo polvo decenas de edificios residenciales.
Retroexcavadoras remueven montañas de escombros en este estado costero, de donde ya varios equipos de rescate extranjeros se retiran al no encontrar señales de vida casi dos semanas después de los temblores.
En las afueras de un edificio en el sector de Caraballeda, máquinas escarban entre las ruinas en busca de cuerpos. Para Lázaro Rubio es su “deber” quedarse hasta encontrar a su esposa y sus dos hijastras sepultadas.
“Hasta que no recuperemos los cuerpos no nos vamos a mover de aquí”, asegura Rubio, de 66 años. “Si a nivel de maquinaria la respuesta hubiera sido mejor, esto habría sido diferente”, lamenta.
La mandataria encargada, Delcy Rodríguez, defiende la respuesta del gobierno a la emergencia, muy criticada por la insuficiencia de rescatistas y maquinaria hasta la llegada de las brigadas internacionales.
El parte oficial más reciente da cuenta de al menos 3,685 muertos y 16,740 heridos, cifra que se mantuvo el martes.
Aeronaves del ejército de Estados Unidos sobrevuelan el área con frecuencia y aterrizan en la pista del aeropuerto de Maiquetía, parcialmente abierto para vuelos humanitarios y con daños considerables en su infraestructura.
Rodríguez informó el martes en Telegram de la “activación inmediata de un plan alterno que permitirá retomar, a la brevedad, los vuelos comerciales en la pista paralela” del aeropuerto.


